20.5.13

Amo la (nueva) publicidad.

Leí una nota sobre la compra de Tumblr por parte de Yahoo! ( http://t.co/o18GdXXavV ) y tengo un pronóstico sobre lo que pasará: 

Ahora que Yahoo! compró Tumblr preveo que pondrá anuncios, lo convertirá en Blogger, y para 2015 estaremos viviendo en cuevas y cazando. 

Es normal que como en otros ámbitos, en digital el pez grande se coma al chico. Hay grandes oportunidades para todos. Las ideas valen.

Y estas reacciones que tenemos ante estas adquisiciones digitales son pulsos románticos frente al peso brutal del dinero. Todo se vende.

Hay una suerte de pérdida de la inocencia masiva en cada una de estas ventas, es como enterarse de nuevo que no existe Santa Claus.

Flickr cambia políticas: Ahora hay anuncios pero puedes pagar $49.99 dólares para quitarlos. Aquí más información: http://t.co/323wrs8mkG

Me parece muy bien que la gente pueda pagar para no ver anuncios. La publicidad como la conocemos está cambiando. Renovarse o morir. 

Si Tumblr ofrece una opción para quitar anuncios al pagar, yo le entro. Nuevas reglas, nuevos retos para nosotros los publicistas.

La publicidad antes: miras mi anuncio sí o sí. Hoy, debe ser interesante y hacer que los usuarios se interesen en ella y la busquen. 

Si no adaptamos los formatos publicitarios de acuerdo a las ofertas de las nuevas tecnologías, estamos muertos como publicistas.

Por eso creé @AvionGrafico. Una agencia de publicidad, comunicación y diseño que busca nuevas formas de interacción entre marcas y gente. 

Y ahí la llevamos. Hoy nos buscó un cliente emocionado por una campaña de otro cliente. Queriendo hacer cosas diferentes. 

Afortunadamente la publicidad, como la vida, nos da la oportunidad de reinventarnos constantemente. No la desperdiciemos. 

Estoy enamorado de la nueva publicidad y de sus posibilidades. Vienen cosas increíbles para los que vivimos de las ideas.

7.2.13

"Tromba". Cuento improvisado en 21 tuids con palabras regaladas que comienzan con la letra "T". A continuación.





1. "La tangente está mal", dijo el profesor Pérez. "De hecho está pésima. Tendremos que operar. Pásenme el bisturí". La clase se carcajeó.

2. La tercia de malandrines de siempre cuchicheaban en una esquina del salón. Decían cosas como "Ay sí, muy pinche chistosito", enojados.

3. El profesor le preguntó a Hanne cómo iba con su tótem —que estaba construyendo en medio del salón—, a lo que ella respondió: "Mal".

4. "Volví a soñar que un tiranosaurio me mordía los pies y amanecí de nuevo sin un calcetín, profe". La Tercia de burló y luego abucheó.

5. "¡Cállense!", dijo Pérez. Prosigue con tu sueño, Hanne. Si está bueno hacemos una maqueta. "Bueno, pues estaba en una tormenta", comenzó.

6. "En la tormenta había una selva. Y en la selva había un nido de huevos de tiranosaurio y uno estaba roto. Y dentro había un bebé tímido".

7. "Y en lo alto había un trapecio y de él colgaba un hombre con un traje de avispa. Juro que mis dos calcetines estaban en su lugar".

8. El trinomio de burlones calló. Un silencio suave cubrió la escuela. Y los animales del zoológico de junto llegaban lentamente al salón.

9. "El hombre del trapecio quería robar al bebé del nido y bajaba cada vez más rápido. Hacia trampa: las termitas le abrían paso".

10. Al salón de clases llegaron más animales y también más niños de otros salones. Un tigre se comió en silencio al trío de gandallas.

11. "El hombre del trapecio estaba a punto de tomar al bebé en sus brazos", continuó la niña. "Órale", dijo el profe devorando un Tlacoyo.

12. El tímpano de Hanne empezó a vibrar, podía sentir la vibración del hombre con el traje de avispa muy cerca. "Está aquí", dijo.

13. Pronto todos comenzaron a escuchar el zumbido. Era como el ruido producido por una gran tostadora de pan. "Nos va a matar a todos".

14. Del techo empezó a salir una protuberancia que despedía una baba negra. Y de este capullo, salió un brazo tumefacto. El zumbido aumentó.

15. El Tiburón Aceves, maestro de Química, tomó el control de la situación: "Todos atrás, a la pared". Hanne continuó: "¿Estoy soñando?".

16. El hombre con traje de avispa terminó de caer del techo lentamente. Como un torpedo, Aceves lo tacleó. "No servirá de nada", dijo Hanne.

17. En el piso, Aceves y el hombre del trapecio luchaban. El tiempo se detenía. "En mi sueño el bebé mataba al Hombre Avispa", dijo la niña.

18. Los hombres se levantaron envueltos en una sucia sopa negra y seguían luchando. La niña dijo, con los ojos cerrados: "Basta".

19. El salón se había vaciado con rapidez, la tunda que el Hombre Avispa le propinaba a Aceves era exagerada y lenta, como un mal tango.

20. De repente, Aceves tomó la pipeta que siempre llevaba en la bolsa y se la clavó al hombre del trapecio. Le provocó una trombosis.

21. La niña abrió los ojos. Estaba en su cama, sin un calcetín. Una avispa la picaba y había en el aire una rara sensación de triunfo.


Algunas cosas que escribí sobre la creatividad publicitaria, mis miedos y la felicidad.



Para ser creativo funciona de igual modo la confianza en sí mismo como la inseguridad. 

Son fuerzas complementarias que nos hacen crecer.

Mi creatividad nace en parte de la confianza de saberme bueno en algunas cosas y mi inseguridad de no saberme tan bueno en otras

La creatividad parte también del miedo a la mediocridad, de no encontrar nada diferente. Y también de mis ganas de sorprenderme.

Estoy convencido también de que la creatividad parte del juego, de la experimentación, de juntar cosas sin sentido y del atrevimiento.

Podría decirse que mi creatividad es producto de la suma de todas mis inseguridades y las ganas de divertirme.

En otras palabras, hay que creerse mucho y hay que creerse poco. Y trabajar un chingo.

El chiste está en no defraudarse ni hacerse trampa. Mi profesor favorito de la secundaria decía: "Puedes engañar a todos menos a ti mismo".

No sé por qué me dio por escribir esto, pero espero que le ayude a algún estudiante de publicidad o comunicación que va empezando en esto.

La vida es muy corta para pasarla asustado.

4.2.13

“Ja, ja, ja”. Cuento improvisado en tuids con palabras regaladas que comienzan con "J".




1. Su fracaso nació el día que fue disfrazado de juglar a la oficina. Le dijeron que el brindis de Navidad era de disfraces y no. Era broma.

2. Se refugió en una esquina a beber el jugo de jitomate que le hizo su mamá en la mañana. Miró en el reflejo de la ventana su gorda figura.

3. Pensó en irse a vivir a Juliantla, pero no sabía dónde quedaba eso. Suspiró, sintiendo las miradas burlonas de los de ventas.

4. Trató de sonreírle simpáticamente a la recepcionista y le devolvió una jeta amarga. Se dirigió a la barra pensando en emborracharse.

5. Miró una botella misteriosa con un jeroglífico que asemejaba el lunar de su pecho. “Es Mezcal Egipcio”, le dijo Isadora Belvedere.

6. Isadora Belvedere era la más guapa del edificio, incluso unos decían que de la república. Hacia sentir a cualquier mujer como jerga.

7. A pesar de su joroba, Isabela tenía mucho sex-appeal. “¿Tomamos mezcalito egipcio, bebé? ¿O te da frío, putito?”. Isabela le preguntó.

8. Isadora le sirvió un vaso jaibolero de mezcal hasta el tope. Todos envidiaban al Juglar. “Llévame a comer jumiles”, le dijo, mandona.

9. El Juglar estaba en su momento de gloria. Pasó junto a los del Departamento de Jurisprudencia y les pintó mocos, abrazado a Isadora.

10. “¿Te llamas Isabela o Isadora?”, le preguntó el Juglar. “El que escribe esto es un jumento”. Ambos me miraron feo y seguí escribiendo.

11. Abandonaron la fiesta y subieron al Júpiter del Juglar. “¿Y este carrazo, bebé?”, le preguntó Isadora. “Ahorro mucho”, respondió.

12. “Quiero oler a jabón chiquito”, le dijo Isadora desvistiéndose en el coche. “Vamos a comer jumiles a un hotel de paso, rapidito”.

13. En el Hotel, tuvieron las relaciones sexuales (mal, torpemente) y se tuvieron que bañar a jicarazos porque no había agua.

14. Juntos, fueron de regreso al brindis, pero antes el Juglar pasó a cambiarse de ropa. Escogió un traje elegante y caro en Almacenes Pipo.

15. Llegaron al brindis y estaban todos disfrazados de juglares. Sintió una jeringa en el cuello y perdió el conocimiento. Afuera llovía.


21.1.13

"Argamasa", cuento improvisado en diez o más tuits con palabras regaladas que empiezan con la letra "A".



1. Estaban los ancestros de unas personas paseándose en forma de fantasmas por una panadería. Casi transparentes, flotaban a ras del suelo.

2. Era de madrugada. En la radio se escuchaba a unos subnormales cantando una canción que contenía palabras raras, como "Aserejé".

3. "Si tuviera amor en mi vida no estaría en la panadería a esta hora, rodeado de fantasmas y escuchando aserejé", pensó Ñeco, el panadero.

4. Ñeco quería tocar el arpa. Ese era su sueño desde pequeño. Pero acabó de panadero porque perdió una mano en al parque, de niño.

5. "Qué pensamiento anacrónico ese de tocar el arpa", pensó el fantasma Joaquín. (Sabemos que los fantasmas leen las mentes de los vivos).

6. Ñeco era llamado así porque perdía con pasmosa facilidad sus extremidades. Como un muñeco. Y cada vez que esto pasaba, tenía amnesia.

7. Las extremidades se le desprendían sin dolor alguno, después de lo cual solo perdía el sentido y tenía una breve sensación de asfixia.

8. La pérdida temporal de sus miembros había hecho de Ñeco un amargado. Al principio se esmeraba en encontrarlos. Pero pronto lo dejó.

9. La súbita ausencia de su pierna izquierda, justo cuando iba a tirar un penalti en la final infantil, le dejó el corazón árido.

10. El portero rival, el Aminowana Chávez Ponce, le puso el feo apodo de "Cojo Veloz", por la rapidez con que se le fue la pata.

11. Los reencuentros con su cuerpo siempre iban, eso sí, precedidos de la aparición de un arcoiris. Esto lo salvó muchas veces del suicidio.

12. Y al alba, después de las reincorporaciones de sus miembros, resplandecían con un brillo verdoso y reactivo, que sacaba chispas.

13. Estaba Ñeco inventariando todas estas pérdidas cuando vio que los anaqueles de la panadería se movían. Fantasmas descuidados y tontos.

14. Pronto la habitación se hizo un aquelarre. Los fantasmas pensaron que no estaría mal matar al panadero de un susto. Y se esforzaron.

15. "Todos tenemos un asesino dentro. Nomás hay que esperar el momento adecuado para que salga", pensó Ñeco, cagándose del miedo.

16. Con un valor abrigador en la madrugada helada, cerró los ojos y se desvistió a ciegas. La ropa caía en la harina blanda de la mesa.

17. Empezó su ritual de recitar al revés el abecedario, para concentrarse y congregar fuerzas para desprenderse de sí mismo a propósito.

18. Recordaba los insultos a su madre, diputada y taxista: "¡Perra Arrabalera!". Esto aceleró el proceso de desapego corporal.

19. Se sintió súbitamente flotando en un acuario y los fantasmas se asustaron. De pronto, como peces, separáronse sus ojos y sus orejas.

20. Una sensación aguada se apoderó de él, flotando en la fría panadería de madrugada, sus pies y manos, sus lóbulos y dedos, flotaban.

21. Ese día su cuerpo fue su propia antología de desapariciones. Los fantasmas huyeron asustados. Tocaron a la puerta. Alguien llegó tarde.

22. Adriana, la colega de Ñeco, miró con algarabía el cuerpo completo del panadero desnudo que sonreía por haber matado sus fantasmas.