29.1.12

Breve tratado en defensa del dibujo.

1. Mucha gente que me sigue ha vuelto a dibujar contagiada por mis dibujos y eso es algo muy bueno. Si dibujamos somos mejores personas.

2. Todos ustedes eran dibujantes, cuando niños. ¿Por qué dejaron de dibujar? La respuesta a esa pregunta define en buena medida quiénes son.

3. Dibujar es algo bueno porque conecta de forma diferente nuestra lógica creativa y la forma en que atacamos nuestros problemas.

4. Sí sabes dibujar. Tu problema es que no te gusta cómo dibujas y por eso no lo haces. En realidad a nadie nos gustan nuestros dibujos.

5. El primer paso para dibujar y atreverse a compartirlo con la gente es asumir nuestras limitaciones con humildad y valentía.

6. Dibujar es un pasatiempo y al poco tiempo se convierte en un deber. Consigo mismo, primero, y si les gusta a los demás, con otros.

7. Dibujar es lo más cercano a un acto de magia, porque te conviertes en Dios y en niño al mismo tiempo.

8. Les recomiendo a todos que hagan un dibujo y lo compartan con alguien. Si no lo han hecho hace mucho, sentirán algo misterioso y bello.

9. En muy raras ocasiones, dibujar trae cosas malas. Por lo general, dibujar genera una gran cantidad de acontecimientos extraordinarios.

10. La mejor recomendación que puedo hacerte es que hagas un dibujo todos los días. Aunque "no sepas". Aunque "no te guste". Serás feliz.

27.1.12

Catástrofe. Cuento sobre el amor, improvisado en 20 tuits con 10 palabras esdrújulas regaladas.

1. Tenía los ojos color ópalo. Y una cabellera salvaje que combinaba con su carácter y sus hombros. Y sus hombros combinaban con sus tetas.

2. Con el ánimo encendido por los whiskys, el estudiante de magia se acercó a ella con su mirada clavada en sus ojos. Y en sus tetas.

3. "El alcohol es mi cómplice y mi amigo. Es mi madre y es mi padre. Es mi dios y mi muerte. Pero ella es más grande que todo eso", pensó.

4. Ella pensó: "tómame". El tequila en su caballito también. El estudiante de magia leyó ambos pensamientos. Se decidió por el de ella.

5. Su tatuaje de murciélago en el cuello la distrajo. Estaba mal hecho y mal acomodado, era en realidad una porquería asquerosa.

6. El joven se acercaba y ella veía que el tatuaje parecía más bien un pólipo. El estudiante de magia leyó titubeo en ella. Dudó.

7. Sintió en el páncreas la punzada. Esa señal del amor que nunca había sentido. Se le dilataron las pupilas y los pulmones. Se enamoró.

8. Ella dudó. Cada centímetro que los separaban se volvió invisible y para él una eternidad. Hubo dudas. Los parroquianos del bar atendían.

9. Los árboles afuera también veían el acercamiento titubeante del muchacho a la muchacha. Era una avioneta a punto de estrellarse.

10. En una mesa oscura, un viejo de melena blanca pensaba: "también el amor es un cuadrilátero y hay también muy malos boxeadores".

11. El aire estaba cargado de una tensa calma cargada de estática. El estudiante de magia se sintió en el triángulo de las Bermudas.

12. "El amor es un animal noctámbulo y ciego que se muere hambriento en la banqueta", pensó la muchacha mientras veía acercarse al muchacho.

13. La acción transcurre en cámara lenta. La pierna del estudiante de magia se despega del suelo con la lentitud de una flor que se abre.

14. Algo dentro de él piensa "sálvala". Algo que no entiende y que zumba en el ambiente. Se aproxima una oscuridad de afuera. Hace frío.

15. Ella piensa en quebrar algo. Piensa "rómpelo". Despega también lentamente su brazo de la barra y parece un tronco muerto del Amazonas.

16. La biósfera detecta una alteración en sus compases. Hay de pronto un ambiente más apto para amar.

17. La muchacha siente el aliento del estudiante de magia en su cara. Le gusta el calor dulce que despide. La es transparente y cándida.

18. "El fuego necesita una chispa para empezar. Esta película ya la vi y ya sé cómo termina", piensa el viejo del rincón al levantarse.

19. "El deseo es un parásito del amor", piensa el joven mientras se dispone, sin saberlo, a hacer el mayor acto de magia de su vida.

20. El muchacho se acerca a la muchacha y la besa. Y entonces comienza la catástrofe.

22.1.12

"Ahora anida algún ánimo" en forma de poema.


Antes andaba el ánimo tirado,

Un dios con breve ábaco cantaba:

"Vengan del mar las algas, voladoras,

surja la luz alada de las sombras".


Otros dioses sintieron el aroma.

Otras ramas amaron sus arañas.


Con esa voz que acuña una mirada,

un átomo de luces maniobraba:

Avaro de los rayos se escondía.


El átomo feroz que alaba vive

en cada breve adiós de madrugada

y amasa con sus ojos diminutos

la ruta que una abeja transitaba.


"Amigo de las luces, tú me amabas",

se escucha la canción de aquella arpía.

Asilo de cariños olvidados

y el verso de un gran astro que habitaba.


Una aleta surcaba entre las nubes

y los alces miraban asombrados.

Algún ánimo antes azoraba

las abejas, libélulas moradas.


El atlas descompuesto en líneas varias:

Un arete por seña de mi amada,

canción en un atril que nadie mira,

canción de adioses varios y de ámbar.


Abajo en la aldea niños vibran

un aliño de reinas postergadas,

un breve ardor tardío que no pasa,

aguja que desteje sus infancias.


La arena atroz revuela en las orillas,

las aspas de un sueño que olvidaba.


Amaga la verdad con presentarse,

ayuno del fulgor que yace tarde.

y en tus ojos el ánimo anidaba.

"Ahora anida algún ánimo". Cuento en 34 endecasílabos improvisado en Twitter con palabras regaladas.


1. Antes andaba el ánimo tirado.

2. Un dios con breve ábaco cantaba:

3. "Vengan del mar las algas, voladoras".

4. "Surja la luz alada de las sombras".

5. Otros dioses sintieron el aroma.

6. Otras ramas amaron sus arañas.

7. Con esa voz que acuña una mirada,

8. Un átomo de luces maniobraba:

9. Avaro de los rayos se escondía.

10. El átomo feroz que alaba vive.

11. En cada breve adiós de madrugada.

12. Y amasa con sus ojos diminutos.

13. La ruta que una abeja transitaba.

14. "Amigo de las luces, tú me amabas".

15. Se escucha la canción de aquella arpía.

16. Asilo de cariños olvidados.

17. Y el verso de un gran astro que habitaba.

18. Una aleta surcaba entre las nubes.

19. Y los alces miraban asombrados.

20. Algún ánimo antes azoraba.

21. Las abejas, libélulas moradas.

22. El atlas descompuesto en líneas varias.

23. Un arete por seña de mi amada.

24. Canción en un atril que nadie mira.

25. Canción de adioses varios y de ámbar.

26. Abajo en la aldea niños vibran.

27. Un aliño de reinas postergadas.

28. Un breve ardor tardío que no pasa.

29. Aguja que desteje sus infancias.

30. La arena atroz revuela en las orillas.

31. Las aspas de un sueño que olvidaba.

32. Amaga la verdad con presentarse.

33. Ayuno del fulgor que yace tarde.

34. Y en tus ojos el ánimo anidaba.