22.1.12

"Ahora anida algún ánimo" en forma de poema.


Antes andaba el ánimo tirado,

Un dios con breve ábaco cantaba:

"Vengan del mar las algas, voladoras,

surja la luz alada de las sombras".


Otros dioses sintieron el aroma.

Otras ramas amaron sus arañas.


Con esa voz que acuña una mirada,

un átomo de luces maniobraba:

Avaro de los rayos se escondía.


El átomo feroz que alaba vive

en cada breve adiós de madrugada

y amasa con sus ojos diminutos

la ruta que una abeja transitaba.


"Amigo de las luces, tú me amabas",

se escucha la canción de aquella arpía.

Asilo de cariños olvidados

y el verso de un gran astro que habitaba.


Una aleta surcaba entre las nubes

y los alces miraban asombrados.

Algún ánimo antes azoraba

las abejas, libélulas moradas.


El atlas descompuesto en líneas varias:

Un arete por seña de mi amada,

canción en un atril que nadie mira,

canción de adioses varios y de ámbar.


Abajo en la aldea niños vibran

un aliño de reinas postergadas,

un breve ardor tardío que no pasa,

aguja que desteje sus infancias.


La arena atroz revuela en las orillas,

las aspas de un sueño que olvidaba.


Amaga la verdad con presentarse,

ayuno del fulgor que yace tarde.

y en tus ojos el ánimo anidaba.